Familia, Escuela y Entorno social

La gente que quiere garantizar su futuro no puede ser indiferente a como sus hijos están siendo educados. La familia, la escuela, el entorno y los medios de comunicación deben cooperar los unos con los otros para obtener el resultado deseado. Las tendencias opuestas entre estas instituciones vitales someterán a la gente joven a influencias contradictorias que los distraerán así como derrocharán su energía.

 



 

Familia, Escuela y Entorno social

 

La gente que quiere garantizar su futuro no puede ser indiferente a como sus hijos están siendo educados. La familia, la escuela, el entorno y los medios de comunicación deben cooperar los unos con los otros para obtener el resultado deseado. Las tendencias opuestas entre estas instituciones vitales someterán a la gente joven a influencias contradictorias que los distraerán así como derrocharán su energía. En concreto, los medios de comunicación deben contribuir a que la educación de la gente joven siga las políticas aprobadas por la comunidad. La escuela debe buscar la perfección en sus docentes así como un apropiado lugar para la enseñanza. Asimismo, una familia debe proporcionar un ambiente prospero y saludable en el cual los niños crecerán desarrollándose de manera correcta.

 

En los primeros siglos del Islam, las mentes, los corazones y las almas se esforzaron para entender lo que certificaba el Señor de los Cielos y la Tierra. Cada conversación, discusión, correspondencia y evento era dirigido a ese fin y como resultado, cualquiera podía lograr dicho fin tan solo inspirándose en los correctos valores y en el espíritu que se respiraba en el ambiente durante esa santa época. Era como si todo lo que les rodeaba fuese un maestro que preparaba la mente y alma del individuo y desarrollaba sus capacidades hasta obtener un alto grado de conocimiento en las ciencias islámicas. La primera escuela en la que recibimos la educación necesaria, es pues, el hogar.

 

La maldad y el descaro de los niños reflejan el entorno en el cual están siendo criados. Una vida de familia disfuncional se refleja en los espíritus de los niños y por lo tanto en el de la sociedad. En la familia los mayores deben tratar a los más jóvenes con compasión y los jóvenes deben mostrar respeto por sus mayores. Los padres deben amarse y respetarse y tratar a sus hijos con compasión y con la debida consideración de sus sentimientos. Ellos deben tratar a cada niño justamente y sin discriminarlo, si los padres animan a sus niños a desarrollar sus habilidades y a ser útiles a sí mismos y a la comunidad ellos habrán dado a la nación un fuerte y nuevo pilar, si no cultivan los sentimientos apropiados en sus niños, liberaran entonces escorpiones dentro de la comunidad.

http://es.fgulen.com/content/view/182/21/

 

Facebook
Twitter