La Singularidad de Gülen: Combinar el Compromiso y la Tolerancia, Lester R. Kurtz

«La conciencia es iluminada por las ciencias religiosas y la mente es iluminada por las ciencias de la civilización, y la sabiduría acontece mediante la combinación de ambas». Said Nursî [1]

 



 

La Singularidad de Gülen: Combinar el Compromiso y la Tolerancia

 

«La conciencia es iluminada por las ciencias religiosas y la mente es iluminada por las ciencias de la civilización, y la sabiduría acontece mediante la combinación de ambas». Said Nursî [1]

 

Max Weber expone en su famoso análisis de The Protestant Ethic and the Spirit of Capitalism (La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo)[2] que los fundamentos del orden socioeconómico moderno estaban facilitados por dos impulsos contradictorios —la adquisición económica y la piedad religiosa. Las consecuencias de esta unión no fueron anticipadas a nivel natural o global, resultando en una transformación de la sociedad y la cultura, primero de Europa Occidental y después de la mayoría del planeta. Como fue sugerido en otro punto,[3] las observaciones de Weber implican una teoría de innovación cultural: cuando las tendencias o temas culturales opuestos son paradójicamente fundidos, el proceso desencadena la energía creativa que facilita la construcción de nuevos paradigmas, movimientos e instituciones.  Este escrito es un estudio de un caso perteneciente a dicho proceso. La fusión paradójica llevada a cabo por el erudito turco Fethullah Gülen, de una fe intensa y una entrega a la consecución de la tolerancia deriva en un paradigma del diálogo islámico. Como movimiento basado en el fomento de la entrega espiritual hacia una tradición de fe, ahora alcanza a los creyentes no musulmanes e incluso a aquellos que no creen.

 

Como Emile Durkheim demuestra en su fundamental trabajo sobre la naturaleza de la religión,[4] la creencia religiosa generalmente se conecta con la organización social. Una confesión de fe en un sistema de creencia es una proclamación simultánea de solidaridad con unos grupos sociales. Un sistema de creencia religiosa particular emerge a partir de y actúa a favor de conceder una organización social tales como una tribu, un grupo étnico o un pueblo.[5] El hecho de que las creencias y prácticas religiosas particulares estén socialmente construidas en e íntimamente ligadas a las instituciones sociales donde se originaron, es lo que facilita el uso de las creencias, rituales e instituciones religiosas para la perpetración de la violencia y la falta de tolerancia. El desarrollo de nuevas tecnologías de destrucción desde el siglo XX ha ampliado la legitimidad de muchas de las guerras santas y de los ataques terroristas que continúan haciendo mella en la sociedad humana.[6]

 

Los sistemas de creencia proporcionan paradigmas para los estudiosos del cosmos y, consecuentemente, proyecta cómo uno debe verse a sí mismo, lo que debe hacerse para prevenir la difusión de la maldad en el mundo o la reversión del caos, y cómo debemos comportarnos con respecto a los demás. La clase política intenta vincular conceptos particulares de identidad y autoridad colectiva a una visión más clara del mundo para que así, su poder parezca inherente con la mismísima naturaleza de las cosas de modo que parezca «otorgado por Dios» y «natural». Uno desafía frente el orden social tan sólo por cuenta y riesgo de su propia alma, de acuerdo con esta teoría, y reta la creación de etiquetas sociales malintencionadas de los enemigos de una elite de poder en particular —como enemigos cósmicos— y a los aliados de una autoridad política concedida como poseedores de una legitimidad sagrada.[7]

Lo que es sorprendente, si uno examina la historia comparativa de la organización religiosa humana, es la rigurosa contradicción entre la universalidad de muchas de las enseñanzas religiosas, por una parte, y la movilización del sentimiento religioso para apoyar a determinados regímenes, por otra. Prácticamente cada tradición religiosa, por ejemplo, tiene alguna versión de la ética del «ama a tu enemigo»[8] así como otras enseñanzas menos éticas acerca de vivir para y por los demás como una norma primordial para el bienestar espiritual.[9] No obstante, las tradiciones de fe a lo largo y ancho del mundo habitualmente son secuestradas para servir a los propósitos políticos de regimenes en particular a expensas de la universalidad de la religión.

 

La historia humana en el reciente milenio está de este modo, repleta de nombramientos de instituciones religiosas y su retórica por las autoridades políticas, desde la incorporación del primer movimiento pacifista cristiano en el Imperio Romano bajando hasta los recientes esfuerzos de justificar todo desde el terrorismo estatal y la guerra, hasta las bombas suicidas como la voluntad de Dios.

 

Aunque la combinación de la tolerancia religiosa y la devoción no son ni mucho menos extrañas en las enseñanzas de los profetas espirituales del mundo, este fenómeno pocas veces es atestiguado por las páginas de los periódicos populares y de otras publicaciones de renombre alrededor del mundo o en las pantallas de cadenas informativas como la CNN o sus homólogos.

 

El propósito de este artículo es explorar el grado de alcance que Fethullah Gülen ha dirigido para sintetizar aquellos conceptos dispares tanto en la teoría como en la práctica. Comenzamos con una breve revisión de su responsabilidad y compromisos religiosos para luego discutir la naturaleza de su defensa por el diálogo y la tolerancia.

 

El Compromiso Religioso de Gülen

 

Nacido en un pueblo de Anatolia dentro de una familia de considerable fervor espiritual dentro de la tradición musulmana, los padres de Gülen lo criaron con una perspectiva espiritual dominante sobre la vida. Gülen recalca que su madre «enseñó el Corán a todas las aldeanas y a mi en una época en  la que incluso recitar el Corán era motivo para que te llevaran a juicio».[10]  Es posible que el ambiente rural de su infancia facilitara la vida de oración y meditación que marcó su edad adulta. «Un silencio agradable y la calma siempre prevalecían en los pueblos viejos», él recuerda:

 

La luz del sol de la mañana, el berrido de los corderos y las ovejas, y el canto de los insectos y de los pájaros golpeaban nuestros corazones con dulces olas de placer y sumaban sus voces a la profundidad de la naturaleza, el coro interno. …

En este mundo —la siguiente puerta que abre el mundo por venir— la llamada a rezar y las letanías de la oración, el lenguaje del más allá nos llamaba a un concierto diferenta y nos tomaba rodeándonos de una atmósfera más profunda y más espiritual.[11]

 

Memorizó el Corán a temprana edad y declara que «comencé a rezar a la edad de cuatro años, y nunca he faltado a una oración desde entonces».[12] Él se dedicó inicialmente, a un estilo de vida sencillo devoto a la oración, la meditación, la escritura y la enseñanza religiosas. Se abstuvo de un vida familiar y eligió un camino de ascetismo dedicando su vida a la oración y a la búsqueda de intereses religiosos y prácticamente sin ser propietario de posesión alguna. Sus omnipresentes escritos abarcan un amplia gama de temas espirituales que van desde preguntas acerca de la fe realizadas por el mundo moderno hasta introducciones básicas a las enseñanzas del Islam y de Muhammad.[13]

 

 El trabajo de Gülen en Turquía fue notable en cuanto a que era muy religioso pero en un contexto secularizado así como apolítico, un ambiente social que estaba altamente politizado.[14] En este contexto nacional —así como en el ámbito internacional en el cual la retórica islámica y de otras religiones adquirieron un carácter de diatriba y las denuncias ideológicas de otros como infieles o traidores— Gülen resolvió retroceder y marchar entre lo religioso y lo secular, entre lo islámico y lo no islámico, promoviendo su inspiración Sufí, el énfasis en el amor a la humanidad y la compatibilidad del Islam con «la modernidad, la democracia y el progreso».[15]

 

La Defensa de Gülen de la Tolerancia

 

El Profeta, la paz y las bendiciones sean sobre él, definió a un musulmán verdadero como el que no daña a nadie con sus palabras o acciones, y el que es el representante más digno de confianza de la paz universal.[16]

 

Para Fethullah Gülen, la tolerancia hacia los demás y el diálogo interreligioso (interconfesional) genuino no son simplemente un ideal agradable que será alcanzado en algún paraíso futuro, sino que son algo que se halla en el corazón de lo que es ser musulmán aquí y ahora. De hecho, él afirma que cada naturaleza de la religión demanda este diálogo.[17]

 

 Es posible que la visión de la tolerancia de Fethullah Gülen vaya más allá de lo que es habitualmente entendido por el término.[18] De acuerdo con Gülen no se puede ser un musulmán a menos que uno crea en los profetas pre-islámicos: «Como musulmán, yo acepto a todos los Profetas y los Libros enviados a las diferentes personas a través de la historia, y guardar creencia en ellos como en un principio fundamental de ser musulmán». En este contexto él indica de manera explícita no sólo la fórmula tradicional del diálogo interconfesional en Occidente —Judaísmo, Cristianismo e Islam— sino «incluso la adhesión de otras religiones del mundo».[19]

 

Los musulmanes desde la época del Profeta en adelante —al menos en sus movimientos más generosos—  ratificaron su creencia en que los creyentes judíos y cristianos tienen un estatus especial junto a los seguidores del Islam (lo cual es, no obstante, visto a menudo como la culminación de sus dos predecesores incompletos). Gülen toma esta noción mucho más en serio, definiendo la religión metafóricamente como «una sinfonía de las bendiciones y misericordia de Dios».[20] Por supuesto, esta es la diversidad de una colección de notas e instrumentos unidos en una unidad colaboradora que caracteriza a una sinfonía. La armonía musical no puede consistir en gente interpretando las mismas notas y una sinfonía no puede ser tocada por un conjunto de gente donde todos tocan el mismo instrumento.

 

Compromiso y Tolerancia: Definiendo un Islam Pacífico

 

Aplauda lo bueno de su bondad; aprecia a aquellos que tienen corazones creyentes; sé amable con los creyentes. Aproxímate a los no creyentes tan gentilmente que su envidia y odio se esfumen. Como un Mesías, revive a la gente con tu aliento.
Fethullah Gülen[21]

 

El proceso de fusión del compromiso y la tolerancia requiere que el Islam sea definido como una tradición pacífica que aboga por la tolerancia en lugar de establecer barreras y de pelear contra quien no se adscribe a las mismas fórmulas y dogmas institucionales que la comunidad religiosa de uno tiene. Gülen no sólo es partidario de acercarse a los creyentes con amabilidad y a los no creyentes con gentileza, sino que él aparentemente lo hace.

 

En el análisis final, lo que la religión hace es elevar el alma de un individuo a un plano más alto de tal manera que pueda vivir una vida que preste atención a sus más elevados valores. Como Gülen señala:

 

Sin reparar en cómo sus partidarios ponen en práctica su fe en sus vidas diarias, valores generalmente aceptados tales como el amor, el respeto, la tolerancia, el perdón, la misericordia, los derechos humanos, la paz, la hermandad y la libertad todos ellos son valores exaltados por la religión. La mayoría de esos valores van de acuerdo con la precedencia más elevada en los mensajes traídos por Moisés, Jesús y Muhammad, la paz sea sobre ellos, así como en los mensajes de Buda e incluso de Zaratustra, Lao-Tse, Confucio y de los profetas hindúes.[22]

 

La definición de Gülen del Islam tiene un número de componentes que examinaremos en lo que resta de este documento, observando su dependencia en la tradición Sufí para destacar los aspectos espirituales de la tradición islámica, la teoría y la práctica del diálogo, promover una paz holística a través de su estilo de vida no violento, la condena al terrorismo y de la violencia, y su control de un movimiento para el cambio social y espiritual en el mundo.

 

La Solución Sufí

 

Una de las claves de la habilidad de Gülen para combinar el compromiso y la tolerancia es su énfasis en el Sufísmo como el lado espiritual del Islam, o su «vida interior». [23] No es sorprendente que la visión de la tradición islámica de Gülen tenga una gran influencia Sufí —así como ésta ha sido característica de gran parte del Islam turco en general.[24]

 

El Islam es contemplado como una disposición que posee varias esfera —la institucional, la política, la personal, la espiritual, etc. La espiritual es observada como la más adecuada y equiparada con la extendida tradición mística del Sufísmo. Es debido a estas esferas, que el camino musulmán encabeza un tipo de apertura a otros, que el aspecto institucional de la fe no puede abarcar. Mientras que es una tarea de las instituciones establecer límites y hacer énfasis en las diferencias, es una tarea de la tradición espiritual abrir el corazón a una fuerza que elimine las diferencias. Desde la cima de la experiencia espiritual las barreras desaparecen de la misma manera en que las fronteras nacionales de la Tierra se hacen invisibles cuando el planeta es visto desde la luna. Este es el aspecto del Islam que Gülen pone de relieve en sus omnipresentes escritos y lecturas basados en la fe.

 

La práctica espiritual y la moralidad son, para Gülen, más importantes que el ritual y el dogmatismo, una actitud que abre el camino para el diálogo con otras tradiciones de fe. El Sufí hace hincapié en que el amor como el atributo central de un creyente, mueve el enfoque de las instituciones y el ritual de la difusión del amor por Dios y por los demás. Gülen insiste en que «El amor es el elemento más esencial de cada ser, y es la luz más radiante y un gran poder que puede resistir y vencer cualquier fuerza».[25] Más allá de esta ardiente pasión viene un afecto por el Universo entero que minimiza las diferencias de credo. Si tú tienes las características de un creyente, «Tanto si eres cristiano, judío, budista, o de otro credo,… tú llevas los atributos de un creyente».[26]

 

Como en la tradición Sufí, Gülen afirma que «los creyentes son personas de amor entusiasta; de hecho, un polo más de atracción». Gülen hace referencia a la metáfora del famoso poeta Sufí Mawlana Rumi para explicar cómo uno puede ser ambos: arraigado a su propia tradición pero abierto a los demás:

 

Usando la expresión de Rumi, una persona como tal es como un compás con un pie bien establecido en el centro de la creencia y del Islam y el otro pie con personas de varias naciones. Si este estado aparentemente dualista puede ser adoptado por una persona que cree en Dios, es más deseable. Por lo que profundiza en su propio mundo interior, por lo que está lleno de amor… por lo que está más en contacto con Dios; pero al mismo tiempo un miembro activo de la sociedad.[27]

 

Esta dualidad inspirada por Rumi de un pie sobre su propia tradición de fe mientras que el otro ronda libremente en las creencias de los demás es un punto de comienzo para el énfasis en el diálogo de Fethullah Gülen.

 

La Teoría y la Práctica del Diálogo

 

El diálogo ínterconfesional es un deber hoy en día, y el primer paso para establecerlo es olvidar el pasado, ignorando los argumentos polémicos y dando precedencia a los puntos en común, los cuales sobrepasan a los que son polémicos.
Fethullah Gülen[28]

 

La forma del Islam propuesta por Gülen comienza con la tolerancia pero este no termina ahí, sino lo que es más sorprendente que su abogacía por la tolerancia es la extensión de lo que él actúa basándose en ese principio. Son, de hecho, sus acciones concretas para la puesta en práctica del diálogo las que han atraído la atención a nivel general hacia sus esfuerzos para definir al Islam como una fuerza de paz. Más significante es que, estableció diálogos con judíos y cristianos, así como con los intelectuales seculares y los líderes civiles de Turquía, incluyendo el Patriarca Bartolomeo de la Iglesia Ortodoxa y con el Gran Rabí de Turquía, David Aseo. Eventualmente él se expandió más allá de sus propias fronteras nacionales cuando celebró una reunión con el Papa Juan Pablo II de la Iglesia Católica Romana y con el Gran Rabí Sefardí de Israel, Eliyahu Bakshi Doron.

 

No es difícil ver por qué Gülen fue capaz de obtener y preservar tal reputación para el diálogo si observamos lo que él considera que son los «pilares del diálogo: el amor, la compasión, la tolerancia y el perdón».[29] Tales actitudes proporcionan la base para el método de diálogo de Gülen. Él comienza con amor, el cual afirma es «el elemento más esencial de cada ser, la luz más radiante, un gran poder que puede resistir y vencer cualquier fuerza».[30] Luego se dirige hacia la compasión, afirmando que «el Universo puede ser considerado como una sinfonía de compasión» y que un «ser humano debe mostrar compasión hacia todos los seres vivos, ya que esta es un requisito del ser humano».[31]

 

Los pilares finales son la tolerancia —«tan amplia que podamos cerrar nuestros ojos ante las faltas de los demás»— el perdón, los cuales juntos «curarán la mayoría de nuestras heridas».[32] Estos son los principios básicos que Gülen encuentra en el Corán. Indica que el Corán instruye a los creyentes a no responder a las palabras o comportamiento malintencionados o sin sentido con palabras similares, sino seguir adelante de una manera digna, como hizo el Profeta mismo, mostrando tolerancia y perdón incluso a sus enemigos más rencorosos. En este sentido, es debido a su devoción al Islam, en lugar de su desprecio por el mismo, que Gülen aboga por la tolerancia hacia otros.

 

Condena del Terrorismo

 

Los musulmanes son la salvaguardia del amor y del afecto, que rechazan todos los actos de terrorismo y que purgan sus cuerpos de cualquier forma de odio y hostilidad.
Fethullah Gülen [33]

 

Debido al hincapié que Fethullah Gülen hace en el amor a la humanidad como característica de un musulmán y un signo de espiritualidad, él no duda en condenar al terrorismo indiscutiblemente y mantenerse a sí mismo —y el Islam— aparte de los actos de terrorismo. «El Mensajero de Dios predicó el Islam, la religión de la misericordia universal» denota Gülen. «No obstante, algunos de los que se autoproclaman humanistas dicen que esta es “una religión de la espada”. Esto es completamente falso».[34]

 

En un esfuerzo por dejar clara su opinión así como la de la inmensa mayoría de los musulmanes, Gülen hizo publica una enérgica condena al terrorismo tras los ataques terroristas del 11 de septiembre en el World Trade Center y el Pentágono en una carta al Washington Post, en la cual él declaró que:

 

Quisiera enfatizar que cualquier actividad terrorista, no importando quien la realice o para qué propósito, es el mayor golpe contra la paz, la democracia, la humanidad, y todos los valores religiosos. Por esta razón, nadie—y ciertamente tampoco los musulmanes—puede aprobar ninguna actividad terrorista. El terrorismo no tiene cabida en la búsqueda por alcanzar la independencia o la salvación. Este cuesta la vida de gente inocente.

 

Aunque algunos siempre aprovecharán la religión para sus propios intereses, él audazmente pasa a decir: «El Islam no aprueba el terrorismo bajo ninguna forma. El terrorismo no puede ser usado para alcanzar ninguna meta islámica. Ningún terrorista puede ser musulmán, y ningún musulmán verdadero puede ser un terrorista».[35] Él no podría haber sido más explicito y más adelante él añade que el Islam no permite la violación de los derechos individuales, incluso ni por los intereses de la comunidad y que «el Profeta Muhammad dice que un musulmán o musulmana es alguien que no hiere con su mano o lengua».

 

Aunque Gülen es completamente conciente del sentido de la injusticia que con frecuencia alimenta los ataques terroristas, no la considera razón alguna para los actos de violencia en contra de los civiles inocentes. Además él eligió no usar la ocasión del ataque como un momento para detallar las aflicciones de los musulmanes. La actividad terrorista es injusta. No es algo que tenga que ver con los musulmanes y el Islam. No hay más vuelta de hoja.

 

El Movimiento Gülen

 

Uno de los más llamativos logros de la fusión del compromiso con la tolerancia de Gülen es la naturaleza del movimiento Gülen, como es frecuentemente llamado, el cual ha establecido cientos de escuelas en varios países como una consecuencia de su creencia en la importancia del conocimiento, y ejemplo en la construcción de un mundo mejor. Las escuelas son una forma de servicio a la humanidad diseñado para promover el aprendizaje en un amplio sentido y eludir la propaganda islámica explícita. Gülen afirma que él no estableció las escuelas por sí mismo, sino que simplemente habló de la importancia de la educación y de crear ámbitos en los cuales la gente joven pudiera ser enseñada a expandir sus mentes y su conocimiento. Como Gülen declaró, la escuela:

 

Es esencialmente el «teatro» en el cual todas las cosas dispersas del Universo son manifestadas juntas. Ella provee a sus alumnos con las posibilidades de la lectura continua y habla aún cuando está en silencio. Por eso, aunque parezca ocupar una fase de la vida, actualmente la escuela domina todos los tiempos y eventos. Cada estudiante vuelve a representar durante el resto de su vida lo que él o ella han aprendido en la escuela y deriva una influencia continua de allí.[36]

 

El fruto de este enfoque puede ser observado, por ejemplo, en los comentarios de un jesuita, el Dr. Thomas Michel, Secretario General del Secretariado del Vaticano para el Diálogo Interconfesional, acerca de su visita a una de las escuelas en el sureste de la isla filipina de Mindanao donde los movimientos musulmanes separatistas se hallan envueltos en una lucha armada contra el ejercito del gobierno. Como él lo estableció,

 

En una región donde el secuestro ocurre con frecuencia, junto con la guerra de guerrillas, bombardeos breves, arrestos, desapariciones y asesinatos por las fuerzas militares y paramilitares, la escuela está ofreciendo niños filipinos musulmanes y cristianos, junto con un estándar educacional de alta calidad, un modo más positivo de vivir y de relacionarse con los demás. [37]

 

El propósito de las escuelas del movimiento, por tanto, es asentar las bases para una ciudadanía mundial más humana y tolerante donde se espera de la gente que cultive sus propias perspectivas de fe y que también promueva el bienestar para los demás.

 

Como con todos los movimientos altruistas, el Movimiento Gülen expone ciertas contradicciones entre la retórica de su fundador y la práctica de algunos de los seguidores. Uno de los más llamativos en este caso es descrito por M. Hakan Yavuz en su discusión acerca del movimiento: pese a la defensa de Gülen, la oportunidad para las mujeres en la fuerza de trabajo. No obstante, debe indicarse aquí que las mujeres trabajan como maestras, profesoras e incluso como administradoras en ciertas áreas, aunque Yavuz critique que: «la comunidad de Gülen practica la rígida segregación entre sexos y no permite a las mujeres trabajen en puestos de importancia. Por ejemplo, no hay mujeres en los puestos más altos de su vasta red de trabajo ni en su imperio de medios de comunicación».[38]

 

Aras y Çaha informan la perseverancia de Gülen en las opiniones progresivas de los derechos de las mujeres y dice que «las mujeres pueden convertirse en administradoras, contradiciendo la opinión de la mayoría de los intelectuales islámicos».[39] Será interesante ver si el movimiento Gülen alcanza aún a sus propias mujeres como es difundido dentro de las culturas con mayor igualdad de género que su tierra natal, Turquía.[40]

 

Un estudio global del movimiento Gülen va mucho más allá de los límites de su investigación pero es de ayuda para indicar que las escuelas son sólo un aspecto de un vasto y un tanto amorfo movimiento que involucra todos los lugares entre 200,000 y 4 millones de personas alrededor del mundo y que tiene un amplio rango de organizaciones.

Los seguidores de Gülen han creado la Fundación de Periodistas y Escritores que une a intelectuales islamistas y seculares así como un simposio que promueve el diálogo interreligioso.[41]  Otra fundación, la Fundación de Maestros Turcos publica un periódico mensual y dos publicaciones académicas y organiza simposios, debates y conferencias y el brazo mediático del movimiento, los medios de comunicación, incluyen un diario turco, Zaman, un canal de televisión y una estación de radio.[42] El movimiento ha movilizado e involucrado a prominentes intelectuales (en particular turcos) e incluso estableció un banco que no obtiene ganancias con los intereses (con 125 millones de dólares como capital), Asya Finans, para promover el desarrollo económico en las recientemente independientes repúblicas de turco-hablantes de Asia Central de la antigua Unión Soviética.

 

Es significativo denotar que el movimiento ha sido tan exitoso en ofrecer educación de elevada calidad en sus escuelas, que incorpora a niños de la clase social alta y de los funcionarios del gobierno y está comenzando a preparar el terreno de trabajo para los aliados de los niveles altos, especialmente en Asia Central donde han enfocado la mayor parte de su esfuerzo.[43]

 

Finalmente, debería señalarse la compasión de Gülen, que se extiende no sólo hacia toda la humanidad, sino también a la mismísima Creación. Un miembro del movimiento Gülen me comentó acerca de la ocasión en la que él estuvo en un campamento con un grupo de hombres jóvenes iluminados por Gülen. Cuando una serpiente fue sorprendida entrando al campamento y fue inmediatamente matada por uno de aquellos que estaban con él, Gülen expresó un profundo pesar por su muerte y ayunó durante tres días en arrepentimiento, aunque él no fue la persona directamente responsable.

 

De forma similar, en uno de sus volúmenes sobre el Profeta Muhammad, Gülen resalta una historia en la que el Profeta reprochó a uno de sus compañeros por engañar a su caballo, diciendo, «Deberías renunciar a engañar a los animales. ¡Debes ser digno de confianza incluso en tu trato con ellos!»[44]

 

Aquí, nuestro enfoque ha sido sobre la paradoja de fusionar el compromiso y la tolerancia, pero Gülen ha unido otras oposiciones que parecen contradicciones también. John Wesley, fundador del movimiento Metodista en Inglaterra, proclamó «Déjennos unir los dos por tanto tiempo divididos, el conocimiento y la piedad vital». Uno de los sellos distintivos del trabajo de Gülen ha sido su apertura a la investigación científica como una empresa religiosa. De hecho, tal vez para evitar la apariencia de escuelas religiosas, muchas de las escuelas inspiradas en Gülen han sobresalido en la enseñanza de las ciencias, como está demostrado en los premios que sus estudiantes han obtenido en varias concursos y Olimpiadas de ciencias de alrededor del mundo.[45]

 

Si la humanidad va a sobrevivir otro siglo más—y el vigésimo primero está comenzando a parecer capaz de sobrepasar los registros de violencia de su predecesor—voces de las comunidades creyentes como la de Fethullah Gülen sin duda jugará un papel importante. Su perspectiva es más notable porque proviene de una de las dos tradiciones que más frecuentemente son mencionadas para dar legitimidad a la violencia que se difunde por la política humana, la cristiana y la musulmana. Quizá sus innovaciones en la paradoja cultural inspiren a otros a ayudarnos a encontrar la salida de nuestro enigma global.

 


[1] La Colección de Risale-i Nur, Munazarat, Sozler Pubications, pág.127.

[2] Max Weber, The Protestant Ethic and the Spirit of Capitalism (La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo) (Talcott Parsons, trad.; introducción por Anthony Giddens. (Nueva York: Scribner's Sons, 1958 [1922-23]).

[3] Lester R. Kurtz, manuscrito no publicado, Gandhi’s Paradox: The Legacy of India’s Nonviolence (La Paradoja de Gandhi: El Legado de la No Violencia de la India). Partes de él están disponibles en Internet en Lester R. Kurtz, War (Guerra), de la Encyclopedia of Politics and Religion (Enciclopedia de Religión y Política), ed. Robert Wuthnow. 2 vols. (Washington, D.C.: Congressional Quarterly, Inc., 1998), 783-789. Disponible en http://www.cqpress.com/context/articles/epr_War.html. De hecho, esta teoría llegó a mí cuando intentaba hacer sentido del legado de Gandhi y cuando estaba inmerso en la vida y el trabajo de Fethullah Gülen. Comencé a ver puntos paralelos entre los dos, especialmente en términos de cómo ellos han trascendido las contradicciones ordinarias de la vida para crear nuevas soluciones a los problemas humanos.

[4] Emile Durkheim, The Elementary Forms of the Religious Life (Las Formas Elementales de la Vida Religiosa). Traducido del francés por Joseph Ward Swain. (Nueva York, Free Press, 1965, [1915])

[5] Cf. Clifford Geertz, The Interpretation of Cultures. (New York, Basic Books, 1973); cf. Lester R. Kurtz, Gods in the Global Village (Thousand Oaks, CA: Pine Forge Press, 1995).

[6] Vea Lester R. Kurtz, War (Guerra).

[7] Robert Benford y Lester Kurtz, Performing the Nuclear Ceremony: The Arms Race as a Ritual (Llevando a cabo la Ceremonia Nuclear: Las Carrera Armamentista como un Ritual) Journal for the Applied Behavioral Sciences (Revista para las Ciencias Conductuales Aplicadas) (Diciembre, 1987): 463-482.

[8] Vea, por ejemplo, el notable compendio editado por Andrew Wilson y hecho público en Internet en http://www.unification.net/ws/theme144.htm (disponible el 30 de Agosto 2003).

[9] Ibíd. El trabajo de Wilson incluye pasajes de varias escrituras que pregonan las virtudes de la amorosa amabilidad, servir a otros, el sacrificio por amor, la caridad y la hospitalidad, el perdón y la reconciliación, y así, sucesivamente.

[10] Citado en Ali Ünal y Alphonse Williams, eds., Advocate of Dialogue (Abogado del Diálogo) (Fairfax Virginia: The Fountain, 2000), 10

[11] Ibíd., 11. Citado y traducido en idioma inglés de Fethullah Gülen, Zamanin Altin Dilimi  (The Golden Slice of Time) (La Parte Dorada del Tiempo) (Izmir, 1994).

[12] Ibíd..., 13. Citado y traducido en idioma inglés de Fethullah Gülen, Küçük Dünyam (My Small World) (Mi Pequeño Mundo). Entrevistado por Latif Erdogan, Zaman.

[13] Vea, por ejemplo, M. Fethullah Gülen, Prophet Muhammad: The Infinite Light (El Profeta Muhammed: La Luz Infinita). 2 vols. (Londres: Truestar, 1995, 1998) y tres volúmenes traducidos al Inglés publicados en los Estados Unidos en el año 2000 por The Fountain (in Fairfax, Virginia): Essentials of the Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica, disponible en idioma español), Questions and Answers About Faith (Preguntas y Respuestas sobre la Fe Islámica, disponible en idioma español), y Key Concepts and the Practice of Sufism (Conceptos Clave y la Práctica del Sufismo).

[14] Vea el trabajo de Lynne Emily Webb, Fethullah Gülen: Is There More to Him than Meets the Eye? (Izmir, Turquía: Mercury International Publishing, Consulting, Import and Export Ltd., n.d.) que perfila las series de los golpes de estado militares y tendencias en la Turquía moderna que proveen el crisol en el cual está formada su perspectiva espiritual.

[15] Comentarios por el Primer Ministro Turco Bülent Ecevit en Un Tour del Horizonte de Eyup Can, Estambul, 1996.

[16] al-Bujari, Libro 2, Hadiz no: 9.

[17] Ünal, Ali y Alphonse Williams. Advocate of Dialogue: Fethullah Gulen (Abogado del Diálogo: Fethullah Gulen), (Fairfax: The Fountain, 2000) págs. 193-94.

[18] Esta es la crítica de Gandhi sobre la tolerancia que me hace pensar que debe haber un término poco acertado para el ideal hacia el cual Gülen está esforzándose. Gandhi afirma que esa tolerancia es inadecuada – que necesitamos ir más allá que simplemente tolerando a otros. En lugar de esto, debemos respetar, apreciar y aprender de todos, aún de nuestros enemigos. De acuerdo con mi asistente de investigador turco Suphan Bozkurt, «La palabra turca usada en el trabajo de Gulen para la tolerancia es “hoşgörü”. Actualmente alguna vez escuché a Gülen diciendo que la palabra turca “hoşgörü” es más profunda en significado que el concepto de tolerancia en el idioma inglés. La palabra consiste en dos partes: “hoş” significa querido, agradable, amable; “görü” está derivado del verbo “görmek” el cual significa “ver”. Así, “hoşgörü” literalmente significa ver algo como agradable y/o afable. En el lenguaje diario esta palabra es usada como pasar por alto, condonar o permitir».

[19] Fethullah Gülen. Toward a Global Civilization of Love and Tolerance (Hacia una Civilización Global de Amor y Tolerancia). (Nueva Jersey: Light, 2004) págs. 75-76.

[20] Ibíd..

[21] Traducido en Ünal y Williams, op. cit., 23.

[22] Ünal y Williams, op cit., 242. También disponible el 1 de septiembre 2003 en http://www.fethullahgulen.org/articles/interfaith.html.

[23] Vea la entrevista con Gülen en Ünal y Williams, op. cit., 358. Said Nursi (1876-1960) fue un influyente intelectual turco quien promovió el diálogo interreligioso (interconfesional) mucho antes de que dicho diálogo se hiciera popular.

[24] Vea Bulent Aras y Ömer Çaha, Fethullah Gülen and His «Liberal Turkish Islam» Movement (Fethullah Gülen y su Movimiento “Islam Liberal Turco”) Middle East Review of International Affairs Journal (Revista de Revisión de los Asuntos Internacionales del Medio Este), 4, (2000). Disponible el 2 de diciembre 2002 enhttp://meria.idc.ac.il/journal/2000/issue4/jv4n4a4.html. Aras y Çaha notan que «La premisa principal del “Islam turco” es la moderación y que los movimientos orientados por el sufí- islámicos influenciaron la historia política de Turquía aún durante el reinado de los Otomanos cuando el sistema político aceptó un estado multi-religioso, “en el cual los sujetos judíos y cristianos continuarían siendo gobernados por sus propias leyes».

[25] M. Fethullah Gülen, A Voice of Love: Love (Una Voz de Amor: Amor) disponible en www.fgulen.org/articles/love.html 7 de Diciembre 2002. También en Toward the Lost Paradise (Hacia el Paraíso Perdido) de Gülen, disponible el 1 de Septiembre 2003 enhttp://www.fethullahgulen.org/lostparadise/tlppg12.html.

[26] Ibíd.., 207. Citado en y traducido de Nevval Sevindi, Fethullah Gülen ile New York Sohbeti, Yeni Yuzyil, Agosto 1997.

[27] Ünal, Ali y Alphonse Williams. Advocate of Dialogue: Fethullah Gulen (Abogado del Diálogo: Fethullah Gulen). (Fairfax: The Fountain, 2000) pág. 207.

[28] Ibíd.., 244

[29] Ünal y Williams, op cit., 253.

[30] Ibíd..

[31] Ibíd..

[32] Para las ideas de Gulen sobre el ideal humano, vea Fethullah Gülen. Toward a Global Civilization of Love and Tolerance (Hacia una Civilización Global de Amor y Tolerancia). (Nueva Jersey: Light, 2004) págs. 81-130.

[33] Fethullah Gülen, «True Muslims Cannot Be Terrorists» (Los Verdaderos Musulmanes No Pueden Ser Terroristas), págs. 95-100 en The Fountain, op. cit., 100. originalmente un artículo en el periódico Turkish Daily News (Noticias Diarias Turcas), 19 de Septiembre 2001.

[34] Fethullah Gülen, «Islam as a Religion of Universal Mercy» (El Islam como una Religión de Misericordia Universal), págs. 44-50 en The Fountain, op. cit., 45.

[35] Ibíd..

[36] M. Fethullah Gulen, «Our System of Education» (Nuestro Sistema de Educación). Disponible el 6 de Diciembre 2002 en www.fgulen.org/articles/our_education.html.

[37] Thomas Michel, «Gülen as Educator and Religious Teacher» (Gulen como Educador y Maestro Religioso), págs. 101-113 en The Fountain, op. cit., 102. Original de un papel presentado en un simposium en la Universidad de Georgetown, Abril, 2001.

[38] M. Hakan Yavuz, Search for a New Social Contract in Turkey: Fethullah Gülen, the Virtue Part and the Kurds (La Búsqueda de un Nuevo Contrato Social en Turquía: Fethullah Gülen, la Parte Virtuosa y los Kurdos) SAIS Review 19 (1999): 114-143.

[39] 39 Aras y Çaha, op. cit.

[40] Mis propias observaciones de las operaciones del movimiento están sugeridas de otra manera. Aunque la sabiduría y la inteligencia de las individuas mujeres (la mayoría de las esposas de los miembros del movimiento) son altamente respetadas, aparentemente ellas no están explícitamente incluidas en los procesos de toma de decisiones de la organización del movimiento.

[41] Vea mi propio reporte sobre un diálogo interreligioso enfocado en Abraham como el fundador de la tradición judío-cristiana-islámica: Lester R. Kurtz, Local Gods and Universal Faiths (Los Dioses Locales y las Creencias Universales), págs. 155-160 en Sociology for a New Century (Sociología para una Nueva Centuria), ed. Por York W. Bradshaw, Joseph F. Healey, y Rebecca Smith. (Boston: Pine Forge Press, 2001).

[42] Aras y Çaha, op. cit.

[43] Ibíd..

[44] Fethullah Gülen, Prophet Muhammad (El Profeta Muhammad), pág. 94; originalmente de al-Bujari, Iman, 24.

[45] Sin embargo, de manera inesperada, pese al amor de los seguidores de Gülen por la ciencia moderna, ellos han refutado la teoría de la evolución y están en peligro de repetir el error de la Iglesia Católica Romana de jugarse la reputación de una perspectiva religiosa en la línea de refutar las teorías científicas que conducen a la aceptación dispersa (tal como la condena por la Iglesia Católica a Galileo y la evolución, de los cuales ambos han sido correctos en las décadas recientes).

 

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